PRAT EN EUROPA
Carta Erasmus
Prat tiene, desde el curso 2007-2008, la Carta Universitaria Erasmus (EUC). Este reconocimiento permite a nuestros alumnos y profesores de ciclos formativos de Grado Superior participar en los proyectos de movilidad subvencionados por la Comunidad Europea dentro de este programa. Esta carta es otorgada por la Comisión Europea y una vez concedida es vigente durante toda la vida del programa.
Orientado a la enseñanza superior, este programa tiene como objetivo “mejorar la calidad y fortalecer la dimensión europea de la enseñanza superior fomentando la cooperación transnacional entre universidades, estimulando la movilidad en Europa y mejorando la transparencia y el pleno reconocimiento de los estudios y las cualificaciones en toda Europa.
Se trata, por u lado de permitir que los estudiantes y los profesores participantes se beneficien de la experiencia de conocer un entorno profesional en un país de la Unión Europea o en países con acuerdos con la CEE. Por otro lado, se trata de ayudar a los estudiantes a ampliar el bagaje cultural y los conocimientos lingüísticos y, por último, de contribuir a la creación de futuros profesionales cualificados, con un buen nivel cultural, capaces de adaptarse al cambio y con experiencia internacional.
Movilidad de alumnos
¡Me voy de Erasmus!
Ir a estudiar al extranjero es toda una aventura educativa y personal. Es una oportunidad de combinar estudios y viajes, de aprender un idioma y de conocer la gente y la cultura de otros países europeos. Es, para muchos jóvenes, una experiencia excepcional.
Desde el año 2007, los alumnos de Formación Profesional pueden participar en el programa de becas Erasmus de la Comunidad Europea. Hasta esta fecha, solo los alumnos universitarios pueden disfrutar de estas estancias. Una experiencia que Prat puede ofrecer a sus estudiantes ya que ha sido una de las primeras escuelas de Formación Profesional en obtener la Carta Erasmus, documento que la acredita como centro participante en este programa.
El programa Erasmus empezó hace 21 años y, durante estas dos décadas, miles de jóvenes europeos han salido de su país para contemplar la formación y experiencia profesionales y todos coinciden en una misma idea: ir de Erasmus tiene que entenderse como una vivencia intercultural muy enriquecedora.
Descubrimiento personal
Vivir en una nueva ciudad con otro idioma y con otra manera de hacer ayuda a los estudiantes a adquirir una serie de competencias como la adaptación a un nuevo entorno, la tolerancia, el respeto a otras culturas, el aumento de la confianza en uno mismo… Vivencias que permiten mejorar el autoconocimiento y acelerar el proceso de madurez personal.
Erasmus, mediante la cooperación y movilidad de estudiantes y profesores, aspira a hacer de la Unión Europea un centro de excelencia mundial en educación superior.













